Idioteces olímpicas
¿Soy yo el único o a alguien más le están tocando las narices con todo el proceso de elección de la ciudad para albergar la Olimpiada del 2012?
Vale, ya sé que hay mucho dinero que ganar... quiero decir, que es un proyecto ilusionante, no sólo para la ciudad organizadora, sino también para todo el país, incluidos sus ciudadanos, las tasas de desempleo, el medio-ambiente, el ganado caballar y que gracias a Diós acabará con esta sequía golpe de construir campos de golf (¿?).
Bueno, pues eso. Que estaba yo pensando, viendo el telediario, que ocurriría si se juntase a todos los personajillos que han ido a Singapur en un mismo avión y éste, misteriosamente, se hundiese en el Índico (o el Pacífico, o el Atlántico, me da igual, todos tienen agua salada). El mundo, ¿ganaría o perdería?. No, por favor, no contesten a esta pregunta... es retórica.
Pero la idea cojonuda, buena buena de verdad, es que ese avión se pasase por Edimburgo (bonita ciudad escocesa) a recoger a los líderes (y acólitos) del G7+1 justo antes del chapuzón.
